Sigo esperando una postal, o algo que diga dónde estás...
Hay cosas de las que sí es mejor hablar. Confieso que no viví muchos años, pero sufrí muchas perdidas. De esas que pueden evitarse, de esas que te quedan en la cabeza y en el cuerpo. Hace dos meses decidí escribirle a un amigo para saber cómo estaba. Él vive solo y tiene a su familia muy lejos. Terminé llamándolo. Me contó que por el tema de la pandemia había perdido el trabajo y que estaba muy alejado de todas las personas. También me dijo que esas últimas semanas había estado muy triste, desganado y que cada vez le costaba más salir de la cama. Le expliqué que era normal lo que le pasaba, que si necesitaba ayuda psicológica hay dispositivos a los que puede acceder y que lo van a ayudar. Hablamos durante dos horas de lo que estaba viviendo, de cómo se sentía. "Cuando esto termine tenemos que juntarnos a tomar una birra", nos dijimos entre risas. Pasaron varias semanas y recibí un mensaje suyo que me descolocó: me escribió un texto largo donde me contó que el día que h...









